entrevista

AMOR Y ¿DINERO?

02/05/2019

Organizar la economía en pareja no es tarea fácil, más en estos tiempos de crisis e inflación, está establecido que el dinero tiene un lugar importante dentro de cualquier relación y si bien puede servir para que la pareja consiga logros y concrete proyectos, también puede ser usado por uno para marcar diferencias. Entonces podríamos decir que el dinero es un arma de doble filo, puede servir para construir o destruir dentro de la pareja.

En los temas de dinero, depende de cómo se use, su manejo y cómo cada uno dispone de él, es terreno para discusiones y desacuerdos porque siempre hay algo de hipocresía, están llenos de tabúes, medias palabras y prejuicios.

Sin duda, tomar decisiones financieras en pareja puede ser estresante, muy estresante, y de hecho, en Argentina la segunda mayor causa de divorcios son los problemas relacionados con el dinero, es por ello que algunos expertos hablan de la infidelidad financiera, muy común hoy en día ya que las personas han ocultado deudas o ha mantenido en secreto alguna cuenta de ahorros a su pareja. La teoría se basaría en una cuestión de apego: “MI dinero es el resultado de MI trabajo, MI esfuerzo y MI tiempo”.

Ese sentimiento de posesión puede llegar a cegarnos, a creer que al compartir estamos perdiendo, cuando en realidad, al compartir, creamos un aumento de confianza en la pareja sin que ello implique que cada uno pierda su identidad ni sus proyectos, pero al estar en pareja tenemos el desafío de, no solo pensar en lo que yo quiero y necesito sino que también pensar en lo que quiere y necesita el otro.

El manejo del dinero debe ser el fruto de una comunicación sincera y discutir sobre el destino de los ingresos evidencia si el nivel de comunicación en la pareja es efectiva. Si bien no existe una fórmula para determinar cuál es la mejor opción, siempre se debe analizar los pro y contras que cada situación trae aparejada porque casi siempre uno de los dos se muestra más generoso con los recursos, mientras que el otro es más receptivo, por lo que sin darse cuenta, muchas parejas terminan usando el dinero para propósitos que no corresponden, hay factores demasiados importante dentro de la sociedad consumista en que vivimos, permanentemente estamos siendo estimulados a través de los medios de comunicación para que compremos todo tipo de bienes de consumo que aparentemente nos dan seguridad, posición social, belleza, reconocimiento público, etc.

Para evitar problemas relacionados con lo económico, existen tres modelos para elegir:

1.Modelo 50-50: se calculan todos los gastos de la casa y cada uno aporta la mitad de ese monto, sin importar cuánto gana uno y el otro.

2.Modelo proporcional: se establece un mismo porcentaje del sueldo para aportar a la casa y los montos se ajustan a la verdadera capacidad de cada uno.

3.Modelo socialista: todos los ingresos de la pareja se destinan a una cuenta común y le pertenecen a los dos por igual, se comparten los ingresos y las decisiones económicas.

Más allá del modelo que elijan para el manejo del dinero en la pareja,siempre se debe hablar abiertamente y con franqueza, y no pasar a ser permisivo por ser muy dependiente emocionalmente de su pareja y por ello no contradecir y preferir pensar en que no existe ningún problema, ya que esta actitud autodestructiva puede llegar a ser un problema serio en la pareja.

En resumen el manejo del dinero debe ser el fruto de una comunicación sincera, conversa siempre con tu pareja acerca de las decisiones financieras y elijan lo que sea más conveniente para ambos y para la familia. El dinero es un punto para una vida más feliz, pero no debe tapar el verdadero objetivo en la pareja, que es mantenernos unidos, a pesar de las adversidades.

G.N.



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