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Efecto paritarias: este año los contribuyentes de Ganancias superarán los dos millones

04/06/2019

El efecto combinado de una recuperación salarial frente a escalas que se readecúan a ritmo menor que la inflación, hará subir la cantidad de aportantes

Los acuerdos salariales que se están firmando en paritarias,que contemplan una recuperación del poder adquisitivo perdido a lo largo de2018, provocarán que más trabajadores tributen el impuesto a las Ganancias.

Durante 2018, pagó ese impuesto un universo de 1.98 millonesde trabajadores, el 12% de los asalariados. Pero se estima que este año lacifra será mayor y superará los dos millones de personas, a partir de una tenueremontada de los sueldos.

Así lo estimaron distintos especialistas consultados poriProfesional. Uno de ellos, Andrés Mir, contador e integrante del InstitutoArgentino de Análisis Fiscal (IARAF), reconoció que si bien todavía no haydatos oficiales de la AFIP sobre el volumen de personas que en este momentoestán pagando Ganancias, ese dato reflejará, este año, un incremento conrelación a 2018.

"En 2018, ese impuesto alcanzó al 12% de quienespercibían salarios. Ahora, estimo que ese porcentaje será mayor, ya que losingresos de los trabajadores se están recuperando", puntualizó.

Desde fines del año pasado y hasta fines de este mes, sonvarios los sectores que acordaron aumentos salariales. Entre ellos, laconstrucción, el comercio, los marítimos, los encargados de edificios, lospetroleros, los marítimos, los metalúrgicos, los gastronómicos y lostrabajadores de entidades civiles y deportivas.

Los acuerdos firmados en paritarias rondan el 28%, reconocenla pérdida del poder adquisitivo durante 2018 e incluyen revisiones porinflación hacia fin de año.

Mir comentó a iProfesional que el año pasado "lossueldos aumentaron menos que la inflación. Por eso, los salarios que senegocian recogen parte de la inflación de 2018. En consecuencia, seguramente lacantidad de asalariados que pagan Ganancias aumentará en 2019".

Este año, el mínimo no imponible se ajustó por debajo de lainflación: 28%. La cifra surgió en función de lo que varió, entre octubre de2017 e igual mes de 2018, la Remuneración Imponible Promedio de losTrabajadores Estables (Ripte). Este es un indicador establecido por la ley quemodificó Ganancias, aprobada a fines de 2016.

Desde aquel momento, diversos analistas advirtieron que elretraso del Ripte frente a la inflación real genera problemas, ya que más gentequeda abarcada por el tributo.

Escalas achatadas

Mir señaló que "en 2019, el asalariado casado con doshijos, y varias de las deducciones posibles que puede realizar en sudeclaración jurada, empieza a pagar la tasa de este impuesto si gana un neto de78.000 pesos mensuales. Eso es 1.750 dólares, un número mucho más bajo que enotros países de la región. Y como las escalas están achatadas, Gananciasalcanza a los trabajadores de ingresos medios".

Además, el directivo del IARAF consideró que es"imposible" que ningún trabajador pague Ganancias, como el presidenteMauricio Macri prometió durante la campaña electoral de 2015: "En migobierno los trabajadores no van a pagar este impuesto. El Estado no tiene quequedarse con el fruto de tu trabajo", había dicho quien poco después seconvirtió en jefe de Estado.

Antes de asumir su mandato, la cantidad de personas físicasque pagaban Ganancias llegaba a 1,2 millones. En 2016, el primer año completode su gestión, la cifra aumentó a 1,6 millones.

"Que ningún trabajador pague Ganancias es imposible.Pero, además, es injusto. Que cada vez menos gente lo abone implicaría que elsistema tributario se vaya corriendo hacia impuestos al consumo. Y esoafectaría a todos", sentenció Mir.

En ese sentido, ejemplificó: "Eximir de Ganancias ajubilados de altos ingresos implicaría inequidad. Incluso, hasta el año pasado,los jueces no pagaban este tributo, a pesar de cobrar sueldos altísimos".

No obstante, reconoció que el Gobierno, "por primeravez en quince años, logró por ley que se ajusten las escalas del impuesto.Ahora se hace de manera automática, lo que le da previsibilidad".

En el mismo sentido se expresó el economista JavierLindenboim, quien justificó que los asalariados paguen Ganancias.

"Cuestiono frontalmente las afirmaciones que sostienenque los ingresos del trabajo no deben tributar. No ayuda, por cierto, que elnombre sea 'Ganancias'. Pero importa el concepto. Cualquier sociedad necesitaatender las necesidades de los ciudadanos y para ello quienes tienen algúningreso deben contribuir", indicó Lindenboim.

Para este profesor de la Universidad de Buenos Aires, en laArgentina "es sabido que se podrían evadir ganancias empresarias bajo laforma de retribución salarial, lo cual abona lo irrazonable de que los ingresoslaborales no tributen este impuesto".

Para el especialista, "la cuestión es sólo en parte elumbral inicial. La última reforma subió poco el piso (desde el cual se tributa)y amplió las escalas, pero lo importante es que en los primeros tramos se bajóla alícuota. Creo que la incidencia deriva de esa combinación: umbral inicial,tamaño de los tramos, alícuotas respectivas".

También recordó que escala y alícuotas "se aplican alos ingresos pero luego vienen las deducciones (además de las ligadas a lacomposición familiar) como mínimo no imponible, erogaciones deducibles,ingresos no gravados, entre otros".

Por ese motivo, indicó que "todo esto hace que lacuenta no resulta simple ni lineal y el impacto termina siendo heterogéneoentre contribuyentes diferentes".

Un 62% más de contribuyentes

Ganancias se ha transformado en uno de los impuestos másimportantes para el Gobierno, que en un contexto recesivo tiene dificultadespara sostener su objetivo de terminar el año con déficit fiscal cero.

Al tratarse de un impuesto no vinculado al consumo sino a uningreso nominal, el efecto de la crisis económica no se nota tanto sobre surecaudación, cómo sí ocurre sobre el IVA o el impuesto a los cheques. En abrilpasado, la AFIP ingresó por concepto de Ganancias $72.783 millones, lo queimplicó un incremento interanual de 75%, contra una inflación anual de 55%.

Según datos oficiales, durante 2018 a 1.979.491trabajadores, jubilados, pensionados y autónomos les retuvieron o pagaronGanancias, a un promedio de $77.045 por persona.

Esa cifra fue menor a la de 2017, cuando el tributo alcanzóa 2.028.639 contribuyentes, pero mayor a la que había antes de la asunción deMauricio Macri: a fines de 2015 había 1.189.342 que lo abonaban.

Así, la cantidad de argentinos que pagaban el Impuesto a lasGanancias aumentó un 62,5% desde enero de 2016 hasta fines de 2018, de acuerdocon números oficiales.

A partir de enero —y por todo 2019— el mínimo no imponible apartir del cual los asalariados tributan el impuesto a las Ganancias subió un 28,29%.En ese mismo porcentaje se incrementaron las escalas y algunas de lasdeducciones de este gravamen.

Fuente: Iprofesional



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